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Contratar un SEO: 8 cosas que debes saber

Vamos a hablar un poco de este asunto, que tiene su miga.

El SEO es una disciplina tan complicada y con unos resultados tan a medio plazo, que resulta difícil para la persona encargada de la toma de decisiones decantarse por una u otra oferta. Por lo tanto, este es un post dedicado a los que tienen por delante esa labor.

¿Por qué hago este artículo? Pues porque me parece interesante aclarar algunos conceptos y, ya de paso, desterrar algún que otro mito como el tío ese de la tele, el pelirrojo de la boina y los bigotes.

#1 – El SEO no ha muerto (sigue de parranda)

Es sorprendente ver cómo se lleva años matando al SEO. Parece como si alguien tuviera un interés especial en enterrarlo.

No seré yo el que discuta el hecho de que cada vez es más complicado tener una cierta visibilidad en las SERPs o páginas de resultados. Anuncios, mapas, Shopping, vídeos, preguntas y respuestas…

Ser top 1 hoy, en muchas búsquedas, es aparecer a duras penas antes del primer golpe de scroll. Google está más cerca que nunca de su objetivo: resolver cualquier intención de búsqueda y hacerlo sin mandar tráfico a ninguna web de terceros. Convertir dentro de su propia casa gracias al algoritmo (John) Pigeon: “Yo me lo guiso, yo me lo como” (aunque en realidad el que lo guisas eres tú, que le pones el contenido a Google).

Te lo estoy pintando muy negro, pero lo cierto es que, pese a todo, el SEO sigue siendo una fuente de tráfico bastante constante y que convierte. Basta con echar un vistazo a alguno de mis clientes para que te pueda decir que el canal orgánico representa, como mínimo, un 40% del tráfico total.

Son muchas visitas a páginas profundas, muchas keywords que resumen infinidad de intenciones de búsqueda y, además, suele crecer de manera natural si la optimización es correcta.

#2 – Las auditorías por sí solas no hacen mucho

Dicen que si hablas con 5 SEOs, te darán 6 opiniones diferentes en casi cualquier tema. Pero hay uno en el que coinciden todos: implementar y hacerlo rápido es crítico para obtener resultados.

Por favor: ten claro que si no vas a poder o no vas a querer hacer cambios en tu web y en tu estrategia, es mejor que no pierdas tiempo y dinero en contratar a una agencia o un SEO freelance.

Las auditorías son documentos bastante extensos en los que se destripan los sitios web, se dedican muchas horas a identificar los aspectos a mejorar y se priorizan en consecuencia. A tu programador no le va a hacer gracia tocar el código, pero, de no hacerlo, ningún SEO se va a hacer responsable del éxito de tu negocio.

Vamos, que es como el que va al médico y éste le quita la sal, le manda hacer ejercicio, dejar de fumar… y se muere porque no deja de hacerlo. ¿Es culpa del médico? Evidentemente no.

#3 – El SEO no es gratis

Para que funcione una estrategia de SEO vas a tener que invertir, dedicar recursos a la gestión de enlaces, pagar herramientas, generar contenidos, el saber hacer de profesionales in-house o externos.

Vas a tener que dedicar parte de tu presupuesto de marketing al SEO, pero a medio y largo plazo es una inversión que se amortiza mucho mejor que otras como el SEM, que no deja de depender de un flujo constante de dinero para seguir apareciendo en las SERPs.

#4 – Los experimentos pueden tener consecuencias

Una de las primeras cosas que te va a preguntar siempre un SEO es: “¿Habéis hecho algo de SEO antes?”. Puede que te lo diga de forma despreocupada, pero por dentro está cruzando los dedos muy fuerte para que le digas que no.

En Internet se puede encontrar muchísima información, tanta que cualquiera con un poco de inquietud puede lanzarse a la aventura de intentar posicionar un sitio. El problema es que muchas de las cosas que se leen no funcionan, están desactualizadas o incluso son negativas.

Encontrarse un sitio penalizado hace que el trabajo del SEO se complique mucho, tenga que hacer una limpieza previa y todo se ralentice. Incluso en algunos casos extremos, es posible que no merezca la pena arreglarlo.

Por todo esto, cuando el SEO te pregunte, asegúrate de que nadie ha hecho nada por iniciativa propia. La transparencia es lo mejor para ambas partes.

#5 – El SEO no es rápido

Como todo proceso de optimización que implica muchos procesos, se tarda un cierto tiempo en empezar a hacerlo andar. El tema es que, además, aquí dependes de un tercero que es el “bendito” algoritmo de Google, que va a su ritmo.

Esto significa que vas a tardar un tiempo en empezar a ver cómo las medidas que has tomado comienzan a dar resultados, pero esto no implica que te estén tomando el pelo. De hecho, yo desconfiaría más de los que ofrezcan resultados exprés.

#6 – El SEO es una tarea continua

Por lo general, la parte más intensiva del trabajo se realiza en los primeros meses. Es en este momento cuando hay que meterle mano a la web, tocar el código, crear contenido, empezar a generar enlaces y autoridad…

Pero no creas que con eso se acaba todo. Para que un sitio mantenga sus rankings y gane nuevos hay que currar bastante. El SEO es una disciplina que exige bastante dedicación: si lo dejas estar puede llegar un competidor y moverte la silla (o puede venir un cambio de algoritmo, ojo con eso también).

#7 – El SEO sí se puede medir

Sí, es verdad que es un poco ambiguo, pero hay datos evidentes. El primero es, lógicamente, el incremento del tráfico orgánico: si este crece, se está haciendo algo bien.

Después hay otros que requieren utilizar herramientas. Antes el SEO podía hacer maravillas con Analytics y un Excel, pero ahora nos obligan a pasar por caja y pagar herramientas que nos muestren datos de evolución del proyecto:

  • Keywords en top 10
  • Keywords en top 100
  • Cantidad de enlaces
  • Enlaces ganados
  • Enlaces perdidos
  • Tipos de dominio enlazante
  • Texto ancla
  • Autoridad de dominio

Gracias a todo esto se podrá evaluar el trabajo y su evolución en el tiempo. Pregunta a tu SEO qué herramienta va a utilizar, cómo va a reportar, a qué dedica el tiempo libre y en qué lugar se enamoró de ti (tito Jordi feat. José Luis Perales).

Es importante que conozcas el procedimiento para saber cómo va la cosa.

#8 – El SEO no es solo Google

Por lo general, esta asociación de ideas se hace de manera automática, pero SEO significa literalmente: optimización para motores de búsqueda. Depende del país, pero más o menos el 92% de los usuarios prefieren este buscador sobre la competencia.

Pero… ¿acaso no se usa un buscador interno en YouTube o en Amazon? ¿Y si lo que quieres es vender en China, donde manda Baidu? La tarea de optimizar para esas plataformas se realiza de manera diferente, pero dependiendo de tu estrategia y tu negocio, puede que te interesen incluso más que el propio Google.

Asegúrate de contratar a un SEO que estudie tu negocio para darte una solución más amplia, no uno que vaya solo a por lo básico.

La verdad es que podría seguir, pero creo que lo mejor es que, si estás buscando un SEO, me escribas y lo hablamos.